Guía completa
Atascos, autopista y un aceite que nadie mira
Quien vive en Tarragona suele combinar dos usos que castigan la caja de forma distinta: los tramos lentos de entrada a la ciudad en hora punta y los viajes largos por la AP-7 hacia Barcelona o Valencia, a menudo con el coche cargado en verano. En una automática, el arranque y parada continuo calienta el aceite; en una manual, el embrague y los sincronizadores trabajan cada pocos metros.
El aceite de la caja es el gran olvidado de las revisiones. No se ve, no gotea casi nunca y el coche parece ir bien hasta que empieza a rascar la segunda en frío o la automática duda al reducir.
Lo que sí y lo que no
Hacemos mantenimiento de cualquier tipo de transmisión, ajustamos mandos y cables, cambiamos retenes con fuga y diagnosticamos con el equipo de cada marca. La reparación interna de cajas automáticas exige bancos y piezas que no son nuestro día a día; en ese caso preferimos decírtelo claro y que el trabajo lo haga quien se dedica solo a eso.