Guía completa
Trayectos cortos, el uso más duro
Parece al revés, pero un coche que solo cruza la ciudad, de Bonavista o Torreforta al centro y vuelta, trata peor al aceite que uno que hace autopista. El motor no llega a calentarse del todo, el agua de la combustión se condensa en el cárter y el combustible que no se quema bien acaba diluido en el lubricante. El aceite pierde capacidad de proteger antes de que lo marque el cuentakilómetros.
Los fabricantes llaman a esto uso severo, y para él suelen recomendar intervalos más cortos. Si tu coche vive en la ciudad, merece la pena no apurar.
Calor y motores pequeños
Los motores de cilindrada pequeña con turbo, tan habituales hoy, trabajan a temperaturas altas y someten al aceite a mucho esfuerzo, sobre todo en verano y en retenciones. Por eso insistimos tanto en la norma: un aceite que no la cumple puede tener la viscosidad correcta en la etiqueta y aun así no proteger el turbo ni la cadena como debe. Si tienes dudas sobre qué aceite lleva tu coche, llama al 659 731 615 con la matrícula.