Guía completa
De dónde sale la carbonilla
Los motores de inyección directa, tanto diésel como gasolina, ya no lavan las válvulas de admisión con el combustible. Lo que entra por ahí son gases de recirculación y vapores de aceite del cárter, y con el tiempo forman una costra negra que estrecha el paso del aire. A eso se suma la EGR, que devuelve parte del escape a la admisión y deja hollín por el camino.
El uso influye mucho. Las furgonetas de reparto que se mueven por el centro y el Eixample de Tarragona a pocas vueltas, o los coches que solo hacen recados por el barrio, acumulan depósitos mucho más rápido que los que salen a menudo a autopista.
Lo que no promete una descarbonización
No repara un turbo con holgura, un inyector que gotea ni un filtro de partículas lleno de ceniza. Por eso empezamos siempre por el diagnóstico: si la carbonilla no es la causa, te lo decimos y no la hacemos. Y si lo es, combinarla con un cambio de aceite a tiempo y algún trayecto largo de vez en cuando ayuda a que el motor tarde más en volver a ensuciarse.
Si tu motor ha perdido finura y quieres saber si esto te sirve, llama al 659 731 615.