Guía completa
Lo que se come un escape junto al mar
El escape trabaja caliente por dentro y mojado por fuera. En una ciudad costera como Tarragona, con humedad alta buena parte del año y aire con sal cerca del puerto y de los barrios marítimos, la corrosión avanza antes en abrazaderas, soldaduras de fábrica y en la parte baja del silenciador. Si además el coche hace trayectos cortos, el vapor de agua de la combustión se condensa dentro del tubo y no llega a evaporarse: el óxido empieza también por el interior, donde no se ve.
Cómo decidimos entre soldar y cambiar
Antes de proponer nada rascamos la zona dañada. Si debajo del óxido superficial hay chapa con grosor, una soldadura bien hecha devuelve la estanqueidad y alarga la vida del tramo. Si el destornillador atraviesa el metal, soldar sería poner un parche sobre algo que se va a abrir al lado en pocas semanas. En ese caso cambiamos solo el tramo afectado y aprovechamos para revisar las gomas, porque un escape que cuelga y vibra se rompe antes.
Ruido, ITV y vecinos
Una fuga no solo molesta. Cambia la lectura de las sondas, puede dar avisos en el cuadro y hace que el coche no supere la inspección por ruido. Por eso trabajamos únicamente con piezas legales, sin anular catalizadores ni silenciadores, y si notas un ruido nuevo debajo del coche lo mejor es revisarlo antes de que una abrazadera suelta se convierta en un tramo entero.