Guía completa

La pieza pequeña que decide si el motor arranca limpio

La bujía hace un trabajo que parece sencillo —generar una chispa— pero que tiene que ocurrir en el momento exacto, con la intensidad exacta, decenas de veces por segundo mientras el motor gira. Cuando el electrodo se desgasta, la chispa pierde fuerza antes de que se note nada raro al volante, y el primer síntoma suele llegar meses después en forma de tirones o de un arranque en frío perezoso.

Cobre, platino, iridio: no es solo cuestión de precio

  • Cobre: el material clásico, el más barato y el que antes se desgasta. Intervalo típico de 15.000 a 30.000 km.
  • Platino: electrodo más resistente, aguanta entre 60.000 y 90.000 km sin perder prestaciones.
  • Iridio: el estándar en la mayoría de motores modernos. El electrodo, mucho más fino y duro, permite intervalos de 100.000 a 150.000 km.

La diferencia no es solo de duración: un electrodo más fino concentra mejor la chispa y facilita el arranque, algo que se nota especialmente en frío, cuando el aceite todavía está espeso y el motor necesita que todo lo demás funcione sin margen de error para arrancar sin esfuerzo.

Lo que la bujía vieja cuenta del motor

Antes de tirar las bujías retiradas, las miramos. Depósitos negros y esponjosos hablan de una mezcla demasiado rica. Un electrodo muy erosionado confirma que el kilometraje ya tocaba el cambio. Y si aparecen restos aceitosos, no es un problema de la bujía en sí, sino una señal de que el motor está consumiendo aceite por los segmentos o las guías de válvula, algo que merece mirarse aparte antes de que empeore.

El código importa más que la marca

Cada motor pide una bujía con una combinación concreta de rosca, longitud de alcance, tipo de electrodo y grado térmico. No existe una «equivalente universal» fiable: montar el código incorrecto puede dar fallos de encendido intermitentes, dañar la culata con el tiempo o, en casos extremos, provocar el contacto del electrodo con el pistón. Lo verificamos siempre en la base técnica del fabricante antes de pedir la pieza, con marcas de primer equipo como NGK, Bosch o Denso.

El par de apriete, un detalle que se nota con los años

Apretar una bujía por encima del par recomendado puede fisurar el aislante cerámico sin que se note en el momento. Apretarla de menos deja holgura que acaba dando fugas de compresión. Usamos siempre el par que marca el fabricante —entre 15 y 25 Nm según el motor— y pasta antigripante en la rosca, para que dentro de unos años la próxima sustitución no se complique.

Si notas tirones al acelerar o el motor tarda más de lo normal en arrancar en frío, llámanos al 659 731 615 y te decimos qué bujía necesita tu coche.